Lecciones de Venezuela: ¡Nacionalícese! no hay nada que discutir
escrito por El Militante
viernes, 22 de mayo de 2009
El 21 de mayo durante el Taller de trabajo hacia la transformación socialista de la empresa
básica en Ciudad Guayana, Estado Bolívar (Venezuela), el Presidente Chávez
ordenó la nacionalización de una serie de empresas metalúrgicas y de cerámicas.
Entre los argumentos de su decisión el Presidente denunció la presencia degerentes
y empresarios golpistas llamando la clase trabajadora a luchar en contra de
la mafia, la corrupción y la mala
gerencia que representan una amenaza
para la revolución socialista. En estos mismos días en Bolivia la fiscalía
está comprobando los vínculos económicos entre el empresariado nacional y los
grupos golpistas y terroristas. El gobierno ha emitido un decreto con el cual
se instruye la incautación de bienes para aquellos empresarios que financien y
participen, directa o indirectamente, en planes que amenacen la unidad
nacional. Mientras escribimos una marcha de 2000 mineros de Sinchi Wayra de
Porco, departamento de Potosí, se está acercando a La Paz exigiendo el respeto
de la jornada laboral de 8 horas. La lección clara que viene de Venezuela es
“nacionalícese, no hay nada que discutir”.
Las empresas
nacionalizadas…
Las empresas que se están nacionalizando son Comsigua,
Materiales Siderúrgicos (Matesi), Orinoco Iron, Venprecar, Tubos Tavsa y Cerámicas
Carabobo, hasta hoy de capitales venezolanos, japoneses y argentinos. Cerámicas
Carabobo vivía un prolongado conflicto sindical desde cuando el año pasado fue
declarada en quiebra y los trabajadores empezaron una lucha en defensa de su
fuente de empleo y por la nacionalización de la misma. En las demás firmas los
trabajadores no han cobrado en seis meses y por el constante retraso en la cancelación
de los sueldos habían pedido la intervención del gobierno. Estas nacionalizaciones se suman a la de SIDOR
una de las más grandes acerías de América Latina situada en la misma Guyana,
Estado Bolívar. De tal manera como anunciado por Chávez todas estas empresas conformarán
un complejo industrial público bajo control obrero, como el propio Presidente
afirmó.
…y la reacción de
los trabajadores
Obviamente los trabajadores han recibido el
sorpresivo anuncio de Chávez con júbilo y gritos “así es que se gobierna”.
Chávez afirmaba en su discurso me la
estoy jugando junto a ustedes invitando a los trabajadores a meterse a la
cabeza del pueblo en la marcha rumbo al socialismo. “Cuando la clase
trabajadora ruge la burguesía tiembla” fue una de las incitaciones del primer
mandatario a los trabajadores que asistían al evento.
El significado de
estas nacionalizaciones
Estas nacionalizaciones representan la única respuesta
posible frente a la crisis económica mundial, el saboteo y el parasitismo de la
burguesía nacional venezolana arrodillada
frente al imperialismo como declaró Chávez. Ya hace algunos meses Chávez había
nacionalizado una empresa arrocera de la multinacional norteamericana Cargill,
la misma firma que en Bolivia comercializa la gran parte de la soya producida
en el oriente. Esta empresa era infrautilizada, es decir que producía menos
arroz de lo que la demanda nacional venezolana requería, siendo de tal manera cómplice
del saboteo económico y del incremento de los precios de la canasta básica. Sin
embargo por primera vez Chávez puso énfasis en la cuestión del control obrero
afirmando “estas empresas tienen que
estar bajo control obrero”. Los trabajadores deben comenzar a ejercer este
control para convertirse en la autentica dirección del proceso revolucionario,
esta fue la invitación del Presidente.
Las lecciones para
Bolivia
Nuestro proceso pasa por los mismos problemas de la revolución
bolivariana, agravados por la peligrosidad de una derecha y una oligarquía nacional
desesperadamente golpista, secesionista, racista y terrorista. Sabemos que
Rosza, financiado por la poderosa organización empresarial CAINCO, entrenaba
los fascistas de la UJC y hay presencia de paramilitares argentinos armando y
entrenando grupo de “contras” en el oriente boliviano. Por otro lado el
empresariado nacional y las multinacionales siguen arremetiendo a los trabajadores
para cargar sobre sus espaldas el costo de la crisis económica. En Tarija,
Santa Cruz, Cochabamba, Potosí, La Paz los trabajadores son amenazados con cierre
de empresas, no se le reconocen sus derechos laborales y salariales, se le
quiere imponer empeoramientos en sus condiciones de vida – como las 10 horas en
las minas de Sinchi Wayra – los dirigentes sindicales son despedidos. En
empresas como el Ingenio San Aurelio, 4 muertos en 6 meses se ha sentado recién
una demanda mientras quedan los problemas estructurales que provocaron estas y
otras muertes en el trabajo, como los 4 mineros difuntos en un solo día en el
Cerro Rico, es decir las pésimas condiciones laborales y la falta de
inversiones. El gobierno tras haber emitido el decreto para confiscar los
bienes de los financiadores de los grupos paramilitares se ha declarado
disponible a discutirlo con las organizaciones empresariales. ¡No hay nada que
discutir! ¡Nacionalícese! Venezuela demuestra que se puede y que esto alienta
la clase trabajadora y su decisivo compromiso con el proceso de cambio y en la
lucha por el socialismo.