Ayer 12 de mayo fue un día de lucha los mineros de Porco,
departamento de Potosí. Los trabajadores de Sinchi Wayra SA – ya COMSUR SA la
sociedad anónima de Goni y actualmente de la Glencore International AG,
multinacional suiza – inundaron las calles de la Villa Imperial declarándose en
huelga general indefinida hasta conseguir la jornada laboral de 8 horas. La
crisis de la minería había posibilitado un convenio con los cuales se
corresponsabilizaba a los trabajadores por la caída del precio de los
minerales, congelando sus salarios y extendiendo la jornada laboral a 10 horas.
Como era de prever este convenio no ha durado ni un mes.
Las raíces de la
crisis
Sinchi Wayra con Inti Raymi, Manquiri y San Cristóbal
son las más grandes empresas mineras del país, todas de propiedad de
multinacionales norteamericanas, canadienses y japonesas. Sinchi Wayra emplea 3500
trabajadores entre los departamentos de Potosí y de La Paz. En Porco la empresa
extrae plomo, plata y zinc, cuyos precios en el mercado mundial han caído de
manera abrupta en los últimos años. El precio del plomo cayó del 63% entre 2006
y 2008(-24% solo entre noviembre y diciembre
del 2008) el del zinc cayó del 53% entre 2006 y 2008. Estos desplomes son
consecuencia por un lado de una contracción de la demanda mundial, por la
crisis que afecta a China y EEUU principales consumidores mundiales de
minerales, por el otro de la codicia de empresarios nacionales y sobre todo
multinacionales que siguen saqueando el país en desmedro de los intereses nacionales,
obviamente con la masiva explotación de los trabajadores.
El precio del zinc por ejemplo había subido poco más
de 1000 dólares la tonelada hasta más de 3000 dólares. Excitadas por la
posibilidad de altas ganancias las multinacionales y los empresarios mineros
nacionales han incrementado la producción de minerales del 63% en el año
pasado. Esto ha creado una situación de sobreproducción que, como en el 2002
cuando el precio del zinc estaba por debajo de los 1000 dólares la tonelada. El
año pasado se han producido aproximadamente 12 millones de toneladas de zinc
frente a una demanda mundial de poco más de 10 millones. La caída del precio de
este mineral es expresión de la anarquía capitalista donde la codicia de
ganancias de un pequeño puñado de millonarios en el mundo provoca
inevitablemente crisis que siembran desempleo, incertidumbre y pobreza entre
los demás.
La receta
empresarial
En Navidad del 2008 el Papa Noel de Sinchi Wayra había
entregado 700 cartas de despidos entre los mineros de Porco, los cuales
reaccionaron con la ocupación de la Prefectura de Potosí en rechazo a los
paros. La empresa con una calculada demostración de soberbia no acudió a la
convocatoria del gobierno que se hizo presente en Potosí con el Ministro de la Minería
Echazú para solucionar el conflicto. En una sucesiva marcha de los trabajadores
algunos dirigentes sindicales amenazaron con ocupar la empresa si la
multinacional suiza no revocaba los despidos y no acataba las leyes nacionales.
Sinchi Wayra exigía a los trabajadores una extensión a 10 horas de la jornada
laboral, el sistema del 14/7 (14 días de trabajo y 7 de descanso) y congelación
de los salarios para hacer frente a la caída de los precios internacionales de
los minerales.
En la negociación que tuvo finalmente lugar en la
sede del Ministerio de Minería en La Paz el sindicato accedió a las 10 y a la congelación
salarial. Se firmó un convenio donde por su parte la multinacional se comprometía
a revocar los despidos y a una serie de mejoras de la condición laboral de los
mineros. Las 10 horas eran justificadas con el hecho que los trabajadores de la
mina descansan por el acullico (la masticación de coca), en realidad
supuestamente no había incremento del horario porque el trabajo efectivo seguía
siendo de 8 horas.
Por un mes los trabajadores han acatado el convenio,
renunciando al aumento salarial del 12% que le correspondía en función del
nuevo decreto. En este mes la empresa no ha cumplido con ninguno de sus
compromisos, mientras que los trabajadores han experimentado sobre sí mismos lo
que quiere decir regalar dos horas más de vida cada día al patrón en lugares de
trabajo insalubres y con una fuerte exposición a enfermedades como la silicosis
etc.
Recomienza la lucha
Tras asambleas en Porco los mineros se han declarado
en huelga general indefinida y movilizada hasta conseguir las 8 horas.
Argumentan que las faltas de la empresa anula automáticamente el convenio. El
primer acto de esta movilización ha sido justamente la improvisa marcha en
Potosí donde los camaradas de la Corriente Marxista Internacional estuvimos
presentes. Conversando con varios compañeros mineros en la marcha se podía claramente
entender sus preocupaciones. Otros lamentaban como la empresa no dote los
trabajadores de tapa oídos, herramientas indispensables para los perforadores y
los mineros en general, y desatienda todas las normas de higiene y seguridad
laboral, inclusive los últimos decretos promulgados por el gobierno en este 1º
de Mayo. Sobre la cuestión del horario laboral todos referían como sea
imposible vivir por 10 horas en las minas y que la extensión del horario
laboral se hace insostenible dañando también la producción.
En su asamblea a las puertas de la Prefectura de
Potosí al finalizar la marcha, mientras los dirigentes leían la nota del gobierno con la cual se anunciaba la llegada de una delegación del gobierno,
con el Viceministro de Minería y un funcionario del Ministerio del Trabajo, los
trabajadores ratifican su voluntad a seguir hasta las últimas consecuencias la huelga.
Un trabajador intervenía afirmando porque
no exigir la nacionalización de una vez, otros manifestaban la necesidad de
comprobar el incumplimiento de la empresa para que se declare anulado el
convenio, otros consideraban necesario organizar ya una marcha a La Paz
expresando desconfianza en las negociaciones. Los dirigentes del sindicato
invitaban a no manifestar desesperación, considerando necesario escuchar la
voluntad del gobierno antes de tomar otras medidas.
Todas estas intervenciones son expresiones de una
lucha que se va poco a poco radicalizando. Los trabajadores están madurando sus
conclusiones frente a la crisis y a la lucha, este proceso se expresaba en el
alternarse de intervenciones muy radicales y otras que expresaban en cambio la
natural preocupación frente al peligro de perder su fuente de empleo. Sin embargo
todos los trabajadores afirmaban la misma determinación y unidad a seguir con
la lucha hasta conseguir nuevamente las 8 horas.
¿Qué representa la
lucha de Sinchi Wayra?
La arremetida empresarial se asevera con la crisis.
En Tarija los obreros de ITIKA SA conformaron un sindicato para conseguir el
aumento salarial, la gerente de la empresa despidió los dirigentes del
sindicato, los trabajadores han ocupado la planta el 29 de abril exigiendo el
respeto a su derecho sindical, el reintegro de los despedidos, el aumento
salarial. Algo similar ha pasado el anterior mes de abril en MANACO, Cochabamba.
En Potosí la falta de seguridad industrial ha provocado 4 muertos en un solo
día en una mina. Lo mismo ocurre en La Paz, Santa Cruz. Por todo lado la clase
trabajadora boliviana está chantajeada con la crisis, amenazada con cierres y
despido. Por todo lado los empresarios desatienden sistemáticamente las leyes
laborales, el derecho sindical, los derechos salariales.
Sinchi Wayra es una de las principales empresas del país,
por número de trabajadores y porque opera en un sector, la minería, que es con
la producción de hidrocarburos el principal sustento de la economía boliviana y
ha contribuido por un 50% al crecimiento del Producto Interno Bruto del 2008. Si
la arremetida empresarial pasa en Sinchi Wayra nada podrá detener las
multinacionales y el empresariado nacional de aplicar las mismas medidas a toda
la clase trabajadora, cargando sobre su espalda los efectos de la crisis.
De Sinchi Wayra a
la contraofensiva del movimiento obrero
Por esto consideramos que los compañeros mineros de
Porco en este momento representen con su lucha la trinchera del movimiento
obrero. La COB y la FSTMB deben trabajar para fortalecer este frente de la
lucha de clase apoyándolo con la unidad de todo el movimiento obrero. Para que
de Sinchi Wayra pueda surgir el programa de lucha y las contramedidas de la
clase trabajadora frente a la crisis es necesario convocar una huelga general
de todo el sector minero en apoyo a los compañeros de Porco, llamar a asambleas
en todos los lugares de trabajo y hacer de esta lucha el crisol de la
contraofensiva del movimiento obrero a la arremetida empresarial. Los mismos
compañeros del movimiento sindical que tienen una posición de apoyo al actual
gobierno deben entender que solo organizando las fuerzas de la clase
trabajadora en contra de los ataques patronales podremos fortalecer y
profundizar el proceso de cambio.
La COB y la FSTMB preparen
la huelga general declarándose en permanente estado de alerta exigiendo:
ESTABILIDAD LABORAL: no al trabajo
precario, a destajo y eventual, por una ley que impida cualquier despido para
que los trabajadores no seamos el colchón de la crisis;
MAS EMPLEO DIGNO: escala móvil de
horarios y salarios para repartir entre todos el trabajo que hay y la riqueza
producida;
que
los patrones paguen por su crisis: expropiar y nacionalizar todas aquellas
empresas que amenacen con cierre y despidos o pretendan cargar sobre las
espaldas de los trabajadores los efectos de la crisis.