El Mejor homenaje a los mártires de la Clase trabajadora es luchar contra la explotación capitalista
escrito por José Justiniano Lijeron (ex dirigente nacional COB)
sábado, 02 de mayo de 2009
El 1 de mayo del
año 1886, en Chicago, Estados Unidos, el delito de Albert Parsons y sus
compañeros de la organización laboral “caballeros del trabajo de Chicago”, fue
cumplir el pedido de una lucha anterior de la Federación de trabajadores de
Estados Unidos y Canadá, que en su convención del año 1884, llamó a los
trabajadores a sustituir por 8 horas de trabajo la jornada laboral que a
su tiempo era de 10, 12 y de hasta 16 horas.
Ese 1 de mayo a
la cabeza de Parsons, se realizó una gran manifestación de más de 80.000
personas, que al día siguiente desembocó en una gran huelga general por todo el
país, en reclamo de las 8 horas y sus reivindicaciones laborales, lo que
atemorizó a la clase dominante y a su prensa que denunció “el inicio de una
revolución”.
Se desató la
represión al mejor estilo policíaco del sistema, apresaron a los principales
dirigentes, no sin antes ocasionar una serie de bajas en las filas laborales,
dos días después en una nueva manifestación explotó una bomba matando a una
persona, lo que sirvió de pretexto para una represión violenta y que se
utilizó de base para la acusación a 7 dirigentes en un juicio
amañado y escandaloso y pese al reclamo y protestas mundiales, 6 de ellos
fueron sentenciados a morir ahorcados y uno a 15 años de prisión. En realidad
no fue el muerto, a consecuencia de la bomba que explotó, lo que llevó a la
clase dominante a semejante crimen, fue la capacidad de movilización y lucha de
esa clase obrera lo que decidió a los enemigos de clase a sentar un precedente
que sirviera de escarmiento al mundo.
En homenaje a
ese hecho histórico es que se celebra cada 1 de mayo el día del trabajador y
generalmente no es un festejo, porque después de más de un siglo de esos
acontecimientos, todos los asalariados bajo este sistema, poco y nada tienen
que festejar.
Pese a los
adelantos de la ciencia y la tecnología, continúa la jornada laboral de 8 horas
y ni que decir de la calidad de vida de los trabajadores y su familia, aparte
de que para llegar al presente fueron necesarios muchos Chicago, para recuperar
el derecho de vivir en democracia.
Hay signos
importantes de avance de la clase trabajadora, que le está costando su lucha y
que no ha sido una concesión graciosa de la burguesía, le ha costado
sangre, dolor y lagrimas y de seguro le seguirá costando hasta lograr sus
verdaderas reivindicaciones históricas junto a los demás explotados para
conseguir con sus luchas, el poder.
La clase
trabajadora y sus aliados naturales los campesinos y explotados, son la única
reserva moral de los pueblos, solo ellos como vanguardia de los procesos
verdaderos y cuando los demás sectores comprendan eso, será el momento de
acercarse a maravillosos días para toda la humanidad.
Recordemos
a Marx en este 1 de mayo cuando proclamó que “La emancipación de la
Clase Obrera, será obra de ella misma”, unidos sigamos yendo por
ella, hay mucho camino por recorrer.
José Justiniano
Lijerón
Es ex Dirigente
de la Central Obrera Boliviana (COB)