Bolivia: terrorismo made in USA, a riesgo compartido con transnacionales y burguesía regional
escrito por José Justiniano Lijeron (ex dirigente nacional COB)
martes, 28 de abril de 2009
Décadas atrás se
le criticaba a la izquierda por querer culpar de todos los males al
imperialismo, incluyendo que si llovía o habían sequías en nuestros
pueblos, pero hoy en día es pertinente culpar al sistema de explotación,
despilfarro y depredación más eficiente del planeta, de tsunamis,
terremotos, lluvias desmedidas, sequías, etc. Aparte de las demás desgracias
que suceden en nuestros países sin temor a equivocarse.
Los últimos
acontecimientos sucedidos en la ciudad de Santa Cruz, con la denuncia y
desactivación de una célula terrorista, donde perdieron la vida 3 de
ellos y dos se encuentran detenidos por las fuerza del orden y en poder
de investigaciones judiciales, están ocasionando toda una cadena de
especulaciones de todo tipo y para todos los gustos.
Las evidencias
sostienen que son terroristas, no son deportistas, vinieron a cumplir una
tarea, los contrataron, los financiaron, los colaboraron aquí, les dieron toda
la información requerida y hasta les prestaron la logística para esconder sus
armas en un lugar seguro, como fue un deposito de la empresa privada local en
la figura de la cooperativa de servicios telefónicos, COTAS, ubicado dentro de
los predios de la Feria de Exposición Comercial (EXPOCRUZ) de propiedad y
gerencia a cargo de la Cámara Industrial y de Comercio de Santa Cruz, (CAINCO),
organización del sector empresarial más reaccionario de Santa Cruz.
Hay bastante
información recorriendo, no solo los comentarios, sino en la prensa
internacional e Internet, sobre la estirpe violenta y el prontuariado fascista
de varios de los integrantes de dicha célula, así como su calidad de ser
mercenarios al servicio de quienes son los directos responsables de
desestabilizar países hasta desintegrarlos, en su consabida política de
atomizar las naciones y pueblos bajo el lema de que es mejor dividir para
reinar.
Dentro de los
sistemas arcaicos de las policías, de las investigaciones y del
poder judicial prevalece la herencia del método del famoso “debido
proceso”, que es el caballito de batalla para preservar los intereses de clase
dominantes, siempre les ha permitido burlar la justicia. Aquí hay una tarea
pendiente para aquellos gobiernos que pretenden hacer revolución. Las
investigaciones para conocer la verdad, los detalles, los cómplices y los
armamentos, que según las primeras averiguaciones aun existe en otros lugares
del país, así como conocer los nombres de los autores intelectuales, de seguro
demorará, pues hay demasiados intereses de por medio de quienes tienen temor y
en consecuencia trataran de sesgar las averiguaciones utilizando todo su
poder y postergar las mismas con una serie de remilgos legales,
amparándose en el “debido proceso”.
Lo que esta en
juego no solo es la propiedad de la tierra por parte de grupos familiares
poderosos, mal habida y sobre todo ociosa, utilizada solo como mercadería para
acumulación de riquezas, sino también el poder de dos logias que controlan el
ámbito económico en el departamento de Santa Cruz. Estas logias, manejan
ingentes cantidades de dinero al administrar por décadas las tres cooperativas
mas importantes: de luz (CRE), agua (SAGUAPAC) y teléfonos (COTAS, donde se
encontraron días atrás el arsenal de los terroristas), cuyos manejos han sido
siempre cuestionados y denunciados por el pueblo debido a su falta de
transparencia e información y siempre al servicio de los grupos de poder del
oriente boliviano, es decir de las logias, Toboróchis y Caballeros del
Oriente, cuya existencia es un secreto a voces.
De que dichas
cooperativas son instituciones eficientes para generar altos márgenes de lucro,
si lo son, de eso no hay dudas. El poder económico regional, se escuda en esto
para alertar al pueblo, de que quien toque los intereses de los grupos de
poder, está poniendo en riesgo las cooperativas, de esa forma encubren sus
manejos a discreción (fijación de tarifas de servicios unilaterales y otros
abusos que atacan directamente la economía familiar), sus burocracias y
negociados. Aquí el gobierno tiene otra tarea pendiente, utilizando la nueva
Constitución y sus leyes –en proceso de creación-, revisarlas para
transparentar y reorientar dichas instituciones al servicio efectivo del pueblo
de Santa Cruz.
Las
transnacionales ven con preocupación que de seguir avanzando este proceso
liberador, el pueblo seguirá requiriendo la parte que realmente le corresponde
como propietario de los recursos naturales, así que son y seguirán siendo
parte de toda esta conspiración.
Todo esto se
concatena con lo sucedido el año pasado, especialmente en el oriente boliviano,
adonde la oposición desató actos violentos en varios departamentos donde tiene
sentados sus reales de poder en alianza con comités cívicos, al servicio de sus
intereses de clase. No quedan dudas de las denuncias que en su oportunidad
había hecho el gobierno nacional sobre la injerencia de la política
norteamericana en todos estos acontecimientos que culminaron con la expulsión
del embajador.
Es un libreto
conocido en el mundo por parte de los gringos, para desestabilizar, sembrar el
desconcierto, la incertidumbre, el terror y la desconfianza y para ello
utilizan hasta el asesinato, para así en confabulación con sus testaferros
criollos, pescar en río revuelto.
Son otros
tiempos, aquí hay un pueblo cada día más consciente, que sabe el papel
que esta jugando en esta nueva historia, en que la solución de nuestros
pueblos, será obra de nosotros mismos.
Los bolivianos y
cruceños en particular, no permitiremos ninguna división del país ni nada que
se parezca a disgregar la nación, ésas son pretensiones trasnochadas que
utilizan estos grupos de poder, para atizar sentimientos separatistas, que la
mayoría del pueblo cruceño no los tenemos.
El terrorismo y
el fascismo, no lo inventaron nuestros pueblos, los trajeron de afuera,
junto con la “civilización” y ahora con el imperio y la globalización, nosotros
creemos en la voluntad de los pueblos y cuando es necesario, en la insurgencia
de las masas para conquistar objetivos supremos e históricos.
La política del
gobierno en beneficio de las mayorías, la unidad de todos los sectores
revolucionarios, en defensa y profundización de este proceso y el salto al
vacío en que sigue incurriendo la derecha de nuestro país, con apoyo
internacional, son la mejor perspectiva para asegurar un triunfo contundente en
las próximas elecciones de diciembre, para así comenzar otra historia, donde no
solo se conquiste otra vez el gobierno, sino el poder.
José Justiniano
Lijerón
Es ex dirigente
de la Central Obrera Boliviana (COB)