Un centenar de personas se concentraron ayer delante de la Embajada
de Bolivia para expresar su rechazo a la ofensiva golpista contra el
gobierno de Evo Morales y denunciar el asesinato y desaparición de
decenas de campesinos a manos de grupos fascistas auspiciados por el
imperialismo y la oligarquía.
Bolivia tiene ahora su 11 de septiembre al igual que
Chile: la masacre de Pando que sigue restituyendo los cadáveres de los
desaparecidos fue claramente una emboscada fascista que apuntaba a descabezar y
acallar con el silencio de la muerte el movimiento popular. La clase
trabajadora, los estudiantes y los campesinos a lo contrario se han puesto en
marcha, una marcha segura, decidida y determinada y siempre más consciente, de
su fuerza como de sus objetivos. El golpe cívico fracasó, pero el peligro,
aunque ocultado por detrás de un frágil dialogo, llama todos a seguir
vigilando, organizando y preparando la resistencia popular, y a ajustar cuenta,
como debe también el gobierno, con las bandas fascista que siguen armados,
aunque replegados, en el oriente del país. La actitud golpista de la burguesía
nacional frente al proceso de cambio no es ya suposición. De la misma manera
están desvelados los intereses del imperialismo y la peligrosa diremos
dialéctica que se ha instaurado entre las Fuerzas Armadas y el gobierno
democrático.
escrito por José Justiniano Lijerón (ex dirigente de la COB)
sábado, 20 de septiembre de 2008
Después
del genocidio perpetrado en el departamento de Pando, por el ex prefecto
Leopoldo Fernández, sus cómplices abiertamente solidarios y otros autores,la ira creciente del pueblo boliviano en sus
diferentes sectores urbanos y rurales ha permitido una movilización y
emergencia general, expresada en los diferentes rechazos y bloqueos con asedio
a la ciudad de Santa Cruz..
Ante la Furia Fascista, La Respuesta es la Ira Popular en Legítima Defensa. Pedimos a la clase obrera, campesinos, gremiales, juntas vecinales y población organizada en general, "Declarar Movilización Nacional en defensa de la unidad Boliviana y defensa de nuestros hermanos bolivianos, que sufren agresiones y masacresen el oriente boliviano, por parte de los Comités Cívicos y Prefectos".
escrito por Jorge Martín - Corriente Marxista Internacional
martes, 16 de septiembre de 2008
Este conflicto sólo puede decidirse en uno de dos sentidos:o la oligarquía, con la ayuda del imperialismo norteamericano, sale victoriosay Bolivia se hunde en otra dictadura militar sangrienta, o los trabajadores ycampesinos completan la revolución expropiando el poder político y económico dela oligarquía. Inevitablemente habrá una nueva ofensiva de laclase dominante. Pero no puede tomar desprevenida a la población, hoy lasconsignas son: formación de comités de acción (asambleas populares, cabildosabiertos, etc.,) y el armamento del pueblo.
¡Ningún acuerdo con los golpistas fascistas de Bolivia! ¡Todo el apoyo al gobierno de Evo Morales contra los golpistas y el imperialismo de EEUU! ¡Viva la revolución del pueblo boliviano!
La situación en Bolivia sigue siendo de enfrentamiento entre la
oligarquía, apoyada por el imperialismo norteamericano por un lado, y
las masas que apoyan al gobierno de Evo Morales por el otro. El martes
9 de septiembre marcó un punto culminante en la ofensiva reaccionaria
de la oligarquía en Santa Cruz y otros departamentos en el oriente del
país, donde la oposición controla los prefectos regionales.
Frente a los intentos golpistas en Bolivia y Venezuela los compañeros de Manos Fuera de Venezuela, campaña internacional en apoyo al proceso revolucionario latino americano, llaman los activistas y el movimiento obrero mundial a la movilización.
escrito por José Justiniano Lijerón (ex miembro de la Central Obrera Boliviana)
viernes, 12 de septiembre de 2008
Toda
la sedición orquestada por la política norteamericana, obedecida
ciegamente por sus testaferros nacionales, los comités cívicos y
prefectos opositores y que esta siendo televisada en vivo y directo
para todo el mundo, gracias a la tecnología y el supremo interés de
sus propiciadores en son de demostrar al mundo entero que todo esto es
lo que les espera a los pueblos que pretenden levantar la cabeza en
defensa de sus riquezas naturales y la dignidad nacional.
El martes 9 de septiembre la ofensiva de la
oligarquía boliviana alcanzó un nuevo punto culminante. En Santa Cruz, las
tropas de choque de las bandas fascistas de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC)
tomaron por la fuerza toda una serie de edificios públicos. Primero asaltaron y
saquearon las oficinas del Servicio Nacional de Impuestos, después se
dirigieron a las oficinas de la empresa de telecomunicaciones recientemente nacionalizada,
ENTEL, que también fue saqueada, como lo fueron las oficinas del Instituto
Nacional de Reforma Agraria (INRA). Para conseguirlo tuvieron que luchar contra
la policía y el ejército que seguía órdenes estrictas de no utilizar armas y
que fueron superados por los violentos manifestantes.